Que los niños y niñas gateen supone un gran avance a nivel neurológico y de
coordinación para el bebé. Le prepara para posteriores aprendizajes, y además
le permitirá tener mayor autonomía, ya que podrá desplazarse con total libertad
y seguridad por donde él o ella deseen.
El gateo clásico es la forma más común de este desplazamiento.
Consiste en el apoyo sobre las manos y las rodillas. Además puede que antes de
empezar a gatear hacia delante el bebé lo haga hacia atrás.
Pero, ¿Qué ocurre cuando el bebé no lo hace así?
Muchos madres y padres se preocupan
cuando el niñ@ no lo hace de esta manera clásica. Creen que lo hace mal.
Entre estas formas de gateo, explicaremos algunas:
“Sentado”: es otra de las formas de gateo más frecuentes, sobre
todo en los últimos tiempos en nuestro entorno. El bebé se desplaza en posición
sentada, dando saltitos o arrastrándose con el culo, ayudándose de una pierna
flexionada y otra estirada. Se trata de un estilo muy peculiar y hay estudios
que señalan que podría ser hereditario. No obstante, aunque no comporta ninguna
patología, podría indicar que el bebé no tiene la libertad de movimientos
suficiente.Croqueta: Aquí hablamos de desplazamientos laterales con todo el cuerpo. El bebé gira sobre sí mismo ayudándose con piernas y brazos. Suelen pasar pronto a otros estilos de gateo más efectivos y rápidos, por lo que a menudo es considerado un “pre-gateo”.
Gato: el bebé avanza sobre los pies y sobre las manos, “a cuatro patas”, a modo de puente como los gatos o cualquier animal de similares características. Es muy poco frecuente ya que requiere una mayor fuerza y equilibrio que el gateo clásico.
Crol: como el estilo de natación. Es muy poco frecuente. Se produce cuando el niño se arrastra sobre la barriga y avanza hacia delante con los brazos primero y las piernas después.
Peonza: con la barriga apoyada en el suelo desplazan los brazos hacia un lado y después las piernas, dibujando trayectorias circulares en el suelo, con lo que el avance no suele ser demasiado efectivo.
Serpiente: consiste en reptar como una serpiente haciendo eses pero con la barriga algo elevada.
Oruga: un estilo dificultoso y muy poco frecuente, ya que el niño, boca arriba, se arquea sobre su espalda y se impulsa hacia adelante ayudándose de piernas y brazos.
En fin, no importa el tipo de gateo que utilice tu hij@. Lo importante es que lo haga.
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